Tu proceso genera residuos.
El nuestro les da valor.
Si fabricas calzado, suelas, marroquinería o componentes, tus desechos de producción son nuestra materia prima.
El problema que resolvemos:
REMATCH es el programa de Gescol para remanufacturar calzado de seguridad industrial.
Funciona así: las botas que las empresas dan de baja —muchas veces antes de acabar su vida útil real, por rotación de personal, cambios de talla o renovaciones por normativa interna— entran a un proceso técnico de diagnóstico, limpieza, reacondicionamiento y reparación bajo criterios de calidad verificables, hasta volver al ciclo de dotaciones como pares funcionales con trazabilidad individual mediante chip.
La diferencia con el reciclaje es clave: reciclar destruye el producto para recuperar materia prima; remanufacturar lo conserva, le devuelve su capacidad de uso y mantiene el valor económico y ambiental ya acumulado en él.
Para la empresa, el resultado se ve en tres frentes simultáneos: un ahorro de entre 30% y 40% sobre el gasto en dotaciones, una contribución medible a la certificación de huella de carbono, y un argumento tangible —una bota real, en uso, que iba a terminar en un relleno sanitario— para comunicar sostenibilidad puertas adentro.